27 Ene La historia del abrojo
Posted at 18:11h
in Blog
Érase una vez un pequeño abrojo que gustaba de estar pegado a mi ropa.
No es que mi ropa fuera hermosa.
Era mi olor y calor.
Mi contacto. Mi refugio.
Este abrojo solo sabía de estar protegido.
Solo buscaba ser contenido y acunado.
No era un capricho ni un vicio ni una manipulación. Era una necesidad.
Oh casualidad yo también necesitaba tenerlo «abrojado». Solo que escuchaba tantas voces y opiniones que no me dejaban escucharme a mi misma.
Asi van 20 meses de abrojo. El abrojo más hermoso y tierno y dulce.
Enferma el desamor. No el amor.
Enferma el abandono no los brazos.
No será abrojo toda la vida…
El amor no malcría.
Más amor por favor.
